MEMO DEL LUNES 1227: CORAJE PARA CREAR

"Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre" — Génesis 2:19

Fuiste hecho a imagen del Creador, lo que significa que fuiste hecho para crear. La creatividad no se limita a la pintura o la poesía, es el impulso divino de traer orden, belleza y significado del caos. Cuando Adam nombró a los animales, no solo los estaba etiquetando; estaba participando en la obra creativa de Dios. Estaba usando la imaginación, la intuición y la autoridad para dar forma a algo que Dios había formado. Desde el principio, la creatividad ha sido una asociación sagrada entre la humanidad y el cielo.

Muchas personas no se sienten creativas porque piensan que pertenece a unos pocos elegidos: los dotados, los artísticos, los inspirados. Durante años, pensé lo mismo. Me consideraba un administrador que ayudaba a otros a liberar sus ideas creativas, sin pensar nunca en mí mismo como creativo. Entonces, un día, mientras estaba en Zimbabue, el Señor me corrigió. Él dijo: "No haces orden; tú lo creas". Esa sola palabra lo cambió todo. Me di cuenta de que traer estructura, claridad y propósito al caos no era una habilidad menor, era un acto creativo que reflejaba Su naturaleza en mí.

La creatividad no se trata de color o sonido; se trata de coraje. Se trata de decir sí a las ideas que se agitan en tu espíritu incluso cuando no tienen sentido. Se trata de tomar lo que tienes, una palabra, un plan, un recurso, y convertirlo en algo que bendiga a los demás. Cada vez que resuelves un problema, escribes una lección, decoras una habitación o diseñas un sistema que ayuda a las personas a prosperar, estás haciendo eco de Génesis 1: "Y dijo Dios... y así fue".

Una vez aprendí esta verdad de una manera inesperada. Durante un retiro de liderazgo, se pidió a los participantes que dibujaran tres autorretratos: antes, durante y después de un viaje misionero. Mi primera reacción fue de pánico: "¡No puedo dibujar!" Pero decidí intentarlo. Lo que surgió me sorprendió.

Mi foto del "antes" estaba llena de líneas grises y nubes pesadas. El retrato del "después" rebosaba de color y luz. Ese simple acto creativo reveló lo que Dios había hecho en mí en ese viaje mucho más vívidamente de lo que las palabras podrían hacerlo. Me di cuenta de que la creatividad no se trata de talento artístico; se trata de la vulnerabilidad: la voluntad de expresar lo que hay dentro de ti, aunque sea de manera imperfecta.

Puede que no te des cuenta, pero tu propósito siempre requerirá creatividad. Dios rara vez te da instrucciones completas; en cambio, Él te da piezas y te invita a construir. Es por eso que la fe y la creatividad están tan estrechamente vinculadas. La fe imagina lo que podría ser; la creatividad lo hace visible. Cada idea creativa es un acto de fe: creer que algo invisible puede convertirse en realidad a través de la asociación de Dios contigo.

El enemigo de la creatividad es el miedo: miedo al fracaso, al juicio o a la comparación. Pero Dios nunca te pidió que fueras perfecto; Te pidió que fueras fructífero. Cuando creas, declaras que confías en Él lo suficiente como para tomar riesgos, comenzar antes de estar listo y dejar que Él dé forma a los resultados. Las personas más creativas no son las que tienen más talento, sino las que tienen más confianza.

Así que anímate. El mismo Espíritu que se cernía sobre las aguas de la creación ahora habita en ti. No esperes la inspiración; Comienza donde estás. Escribe esa visión, planifica ese alcance, diseña esa solución o pinta ese lienzo. La creación comenzó cuando Dios habló, y continúa cuando actúas.

Preguntas de reflexión

  1. ¿De qué manera ya estás expresando creatividad que quizás no hayas reconocido antes?
  2. ¿Qué miedos o comparaciones te han impedido dar un paso adelante en tus dones creativos?
  3. ¿Cómo podrías usar tu creatividad esta semana para servir a los demás o glorificar a Dios de una manera práctica?

Oración

Señor, gracias por hacerme a Tu imagen, el Creador que me hizo para crear. Perdóname por pensar que la creatividad pertenece solo a los demás. Despierta mi imaginación y coraje para que pueda expresar Tu naturaleza a través de mi trabajo, relaciones e ideas. Deja que mi creatividad sea un acto de adoración y asociación contigo. Amén.

Aplicación

Esta semana, identifica un área de tu vida que necesita un toque creativo. Podría ser tu espacio de trabajo, tu rutina devocional o un proyecto ministerial que se ha estancado. Pídele a Dios una nueva idea, luego actúa en consecuencia, sin importar cuán pequeña sea. Recuerda, la creatividad no comienza con el dominio; comienza con el movimiento. Dios bendice el movimiento, no la vacilación.

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